Jueves, 14 de Diciembre de 2017

"Es un accidente, si dijeron que el buque estaba a punto para navegar, era así"

El sanrafaelino Manuel Fernández es submarinista, suboficial principal retirado de la Armada Argentina, estuvo en el ARA Santa Fe durante el conflicto de Las Malvinas habló con Vibra FM 100.3 y  expresó su tristeza por la situación del submarino ARA San Juan en el cual iban muchos tripulantes conocidos. En su San Rafael natal, aunque vive en Mar del Plata, compartió algunos de sus sentimientos y conocimientos de la desaparición del submarino, cuyo último contacto fue el 15 de noviembre.

"Es muy triste, en el submarino hay hijos de compañeros míos, oficiales que conocí cuando hicieron el curso que los conozco de pibes, el chico de San Rafael, Hernán Rodríguez. Un montón que uno los ha visto crecer, por ejemplo el segundo comandante de ese navío es hijo del capitán Bergallo con quien fuimos compañeros de curso de submarinista en el año 75. Los submarinistas somos pocos y nos conocemos todos, nos alegra juntarnos”, afirmó.

Fernández señaló cuáles pudieron ser las causas del inconveniente en el submarino ARA San Juan. “Hay algunas emergencias posibles, como el problema de batería, donde el contacto con el agua de mar puede provocar que haya gas cloro (se junta agua de mar con los electrolitos de la batería, altamente tóxico) y no hayan podido ventilar lo que es mortal. También que se haya juntado hidrógeno que cuando se acumula en lugares cerrados es altamente explosivo, y cualquier chispa provoca una explosión. Hay un sistema de ventilación interior que lo anula pero evidentemente no ha funcionado”, explicó. “Creo que esto es de  lo que hablan los expertos en detectar explosiones atómicas. Esto ha puesto a la mitad de la gente en riesgo total y no han podido accionar el sistema de salir a superficie a ventilar el submarino. Pero si te quedás sin energía, no se puede evadir que se acumule”, contó. “Esto es un accidente, porque si dicen que el buque estaba a punto para navegar, era así”, aseveró.

Consultado por su participación en la guerra de Malvinas y algunos comentarios que decían que no tenían equipamiento de calidad, Fernández contó que para el conflicto de Malvinas el submarino no  había sido terminado, recién en 1985 fue entregado y era nuevo, “hecho por los alemanes que de submarinos saben mucho de esto. Después cuando se le hacen la media vida que viene toda esta discusión que quieren cortarle la cabeza a uno o al otro, que alguien se llevó algo, pero en este caso y precisamente de la gente militar no pongo las manos en el fuego, pongo mi cuerpo porque saben que ellos son los que van a andar después arriba de ese barco”, manifestó.

Para Fernández esta situación los fortalecerá como integrante de la Armada Argentina. “Nos va a fortalecer, nos va a unir más, porque reaccionamos como lo hace cualquier unidad con la gente en emergencia, nos hacemos todos uno solo”.

“Esto se ha manejado mal de entrada, pero no por la gente de submarinos, la información que ellos tenían era la última que dio el comandante que es lo normal, cuando tiene un problema gordo lo informa, y dice puedo seguir navegando aunque  tenga el problema o no puedo seguir navegando y pido que alguien me venga a rescatar”, comentó Fernández. Y especificó que si “el comandante aún con la mitad de la batería fuera de servicio dijo ‘sin novedad de personal’ era que no le había pasado nada a la gente, y sí que tenía muy reducida la capacidad de operar con las baterías. Ahí le ordenan ir a su base, se va a inmersión y  es cuando ha pasado lo que creo que pasó, que es una de las hipótesis”. Agregó que otra posibilidad es que el submarino se haya ido “punta abajo que es una de las maniobras más riesgosas que puede tener un submarino y al estar con mucho problema de electricidad, de baterías, no lo hayan podido controlar”.

“La mayoría de las familias navales están adiestradas por nosotros mismos, saben que estamos cumpliendo una misión con posibilidad de riesgo y altos riesgos, esa es nuestra identidad como marinos. Sabemos que son trabajos de riesgo, por eso los submarinistas hacemos un curso intensivo de un año con muchas pruebas de emergencia, y queda la mitad de los que entran. Ser submarinista es lo más lindo que hay, es de alto riesgo como ser paracaidista, buzo táctico, o comando anfibio son de alto riesgo y fuerzas especiales, estamos preparados para lo peor”, indicó. “La tripulación está altamente adiestrada y si pasó algo ha sido un desgraciado accidente que le puede pasar a cualquier buque, nada más que estaba abajo del agua, que es lo peor que le puede pasar”, concluyó.

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