Viernes, 16 de Noviembre de 2018

El rescate de los chicos de Tailandia en el relato de un productor argentino

Final feliz en Tailandia para los 12 chicos y su entrenador que fueron rescatados tras casi dos semanas en una caverna. Axel Conenna productor argentino que se encuentra en Tailandia conversó con Vibra FM (100.3) sobre este hecho que conmocionó al mundo y tuvo a todos atentos a lo que iba sucediendo.

"El país entero está feliz, todos están muy alegres aunque todavía faltan que salgan de la cueva cuatro buzos que estaban acompañando a los niños en la zona donde estaban atrapados. El volver a salir va a demorar varias horas, y después sí podremos festejar del todo”, comentó Conenna. “Todos tratan a los buzos como héroes, fueron más de dos semanas de incertidumbre, al principio se pensó que iban a tener que quedarse durante meses, por eso se los abasteció de comida para ello, porque creían que las bombas que sacaban el agua no daban a vasto y tenían que esperar la época seca que empieza en octubre. Por suerte el operativo se llevó a cabo más rápido de lo que el gobierno tenía pronosticado”, agregó.

Conenna contó que los buzos permanecen en el lugar donde estaban atrapados los niños, “desde el momento en que son descubiertos por un buzo británico inmediatamente enviaron un médico para que estuviera con los niños las 24 horas, al igual que con os buzos. El último en ser rescatado ha sido el entrenador y quedan los buzos todavía, el viaje demoraba 11 horas en total, 6 horas de ida y 5 de vuelta porque tenían la corriente a favor”. Ahora los chicos y su entrenador se encuentran internados y permanecerán en el hospital al menos una semana señaló Conenna quien destacó el protocolo de rescate que se siguió en Tailandia y la diferencias culturales que nos separan ya que en todo momento se priorizó la salud de los chicos a la difusión de información.

Por eso la noticia que aseguraba que el presidente de la FIFA llevaría a los chicos a ver la final del Mundial de fútbol en Rusia el domingo próximo, no tuvo relevancia en Tailandia. “Acá no se escuchó nada al respecto y creo que es porque no se le dio importancia. Todo un país trabajó para rescatar a los niños y recién ayer por primera vez se pronunció el primer ministro al respecto, y dijo  “acá lo único que importa es la vida”. Por su cultura no responderían al respecto”, explicó.

Afirmó que el protocolo establece una serie de estudios previos al encuentro con los padres. “Para que se rencuentren con las familias hay que esperar los resultados de los análisis de sangre que demoran entre 24y 48 horas. Se había dicho que si se reencontraban con las familias iban a tener prohibido el contacto físico, hasta se habló de una mampara de vidrio para que pudiesen conversar, todo dentro de un protocolo estricto. Hay que esperar el pronunciamiento oficial del gobierno, esperar que salgan los cuatro buzos, hasta que comience lo que podemos imaginar de intentar hablar con los niños y el entrenador”, contó.

“El contraste cultural es muy marcado, uno de los encargados del rescate dijo que estaban muy disconformes con la cobertura mediática que le estaban dando los medios internacionales, por un lado periodistas que estaban interviniendo la frecuencia de radio de la policía, cuando un dron sobrevoló la cueva dijo que eso está mal, y hoy encontraron a un periodista que hacía sobrevolar un dron en la zona de la caverna y lo metieron preso. Son muy estrictos con el resguardo de la privacidad y los protocolos de rescate”, concluyó.

Un argentino por el mundo

Axel Conenna llegó a Tailandia como parte de un proyecto personal de viajar y dar la vuelta al mundo. “Tal vez por mi espíritu aventurero quería vivir esta experiencia. Llegué a Singapur que es un país que tiene 4 lenguas oficiales, una de ellas es el inglés y algo de inglés se. Cuando crucé a Indonesia experimenté el no poder comunicarte ni para preguntar la hora, entonces es todo con señas, y me gustó tanto que seguí haciéndolo”. Conenna relató que fue Vietnam donde “me compré una moto y me fui viajando tres semanas hacia el norte parando en pueblos. Se me rompía la moto y tenía que explicarles a los mecánicos por señas. Todo esto es parte de una aventura que nació hace más de dos años a través de sueños que fui teniendo y que  me fueron llevando a querer darle una vuelta al mundo con 500 dólares en el bolsillo y llegué hasta acá”.