Martes, 21 de Agosto de 2018

Habló la cuñada de Lourdes Espíndola, la policía baleada

 Su oficio era salvar vidas, siendo policía, y hoy que está en el cielo sigue salvando vidas

Lourdes Espíndola es la agente de la Policía bonaerense que murió tras haber sido víctima de un robo en Ituzaingó, cuando se estaba por tomar el colectivo para ir por su hijo Juan Ignacio  de 6 años e ir a su casa. El hecho ocurrió el sábado pasado, mismo día que en otra ocasión de robo perdió la vida Tamara Ramírez, también agente de la fuerza policial, cuando intentaba defender a su papá de un hecho de inseguridad en la ciudad de Glew.

Ayelén tenía 25 años, y estaba en pareja con un policía de 34, había entrado a la Policía Bonaerense tres años atrás, trabajaba como oficial del Comando de Patrullas de Moreno los días impares y como adicional cumplía tareas en el peaje Quintana B del Acceso Oeste, mano a Capital, en el límite entre Ituzaingó y Merlo.

Esta noticia impactó en las redes sociales, y en la fuerza policial de todo el país, más aun cuando trascendió un audio con las últimas palabras de la joven enviadas por whatsaap al momento de ser herida ""Me tiraron un tiro, me tiraron un tiro. Me muero, me muero, me muero", dirigidas a Fernando Altamirano, su pareja. 

Durante la mañana de hoy, a través de Vibra FM (100.3) Ayelén Altamirano, cuñada de Lourdes, expresó "estamos muy mal con la perdida,  ella era todo para él,  lo sacó adelante, y hoy dejó a un hijito de 6 años solito por culpa de unos delincuentes que no les importa la vida de un ser humano". 

Relató que su cuñada había ya salido del trabajo, estaba a 300 metros esperando el colectivo, "Leonel, el hijo de mi hermano, le mandó un mensaje a Lourdes diciéndole que la estaban esperando, ella le responde que estaba aguardando el colectivo", explicó Ayelén, la cuñada con la voz quebrada ante la tragedia que enluta a la familia. 

Minutos después de la comunicación que había tenido la joven policía con su hijastro Leonel "Lourdes vuelve a enviar un mensaje, diciendo que le habían pegado un tiro, mi hermano la intenta llamar y no le responde, entonces se comunicó con la agente que la reemplazaba para que saliera hasta la parada del colectivo y al acercarse la vio en el piso, tirada".

Confirmó que los órganos de Espíndola serán donados "su oficio era salvar vidas, siendo policía, y hoy que está en el cielo sigue salvando vidas". Con respecto al hecho "nadie sabe nada", se especula con que delincuentes quisieron robarle el arma "sabemos que mi cuñada no se iba a dejar robar, estaba distraída porque venía de muchas horas de trabajo, porque el sueldo no le alcanzaba y debía hacer adicionales,  ella no se iba a dejar robar así que presumimos que no la atacaron de frente", otro dato que agregó la cuñada es "la mataron porque era policía, tenía 5 mil pesos en el bolsillo y el celular en la mano y no se llevaron nada de eso", aseguró. 

Concluyó diciendo "mi hermano va  a ser todo lo posible, para que los policías tengan mayor seguridad, y se haga justicia por ella".