Domingo, 18 de Noviembre de 2018

Para el tribunal Julieta Silva no tuvo intención de matar a Genaro Fortunato

El tribunal integrado por los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle dio lectura a los fundamentos del fallo por el juicio a Julieta Silva acusada de arrollar y dar muerte a su novio, Genaro Fortunato (25), por el cual condenó a 3 años y 9 meses de prisión –con el beneficio del arresto domiciliario- y 8 años de inhabilitación para conducir vehículos. El documento que consta de 62 páginas explica la conclusión a la que arribaron los jueces tras analizar las pruebas quienes consideraron que el accionar de Julieta Silva se encuadra en la “figura de Homicidio Culposo Agravado”.

 

Sostiene que “Silva tuvo una conducta imprudente y antirreglamentaria” al momento de haber arrollado a Fortunato, ya que “emprendió la conducción del rodado sabiendo que hay una persona corriendo a su lado para que no se vaya y la conoce y sabe su estado de intoxicación alcohólica, sumado que al hacerlo lo hace sin lentes para la corrección de su patología visual, pese además a las condiciones climáticas imperantes, las condiciones del rodado (vidrio empañado y polarizado), lo que constituye claras omisiones del deber objetivo de cuidado propio del delito imprudente, implicando ‘la creación de un riesgo no permitido’”.

El tribunal determina que Julieta Silva desobedeció mandatos legales ya que condujo bajo efectos del alcohol, condujo sin cuidado ni prevención, no desempañó los vidrios y condujo sin los anteojos recetados ante su patología visual cuando su licencia de conducir así lo establecía. Además explica que según los testigos, la llamada al 911 y los dichos de la misma acusada, en todo momento afirmó no haber visto a Fortunato tirado en el asfalto y que recién supo que lo atropelló  cuando el cuidacoches le dijo “atropellaste al chico que estaba con vos”.

Los jueces descartaron que la posibilidad de que Silva haya tenido intención de matar a Genaro Fortunato, por lo que descartó el dolo, el cual no fue probado según ellos durante el debate, y que “la determinación del dolo debe ser real y efectivo, más nunca potencial”. No consideró el agravante por la relación de pareja, ya que se trata de una figura aplicable al dolo directo o eventual.

Aun así, el Tribunal entendió que Silva no podía ser absuelta como pretendía su defensor ya que condujo en forma imprudente, bajo los efectos del alcohol, sin sus lentes recetados y en condiciones adversas como las climáticas reinantes esa noche y que por lo tanto la pena debía ser superior a la mínima para este tipo de casos (dos años) pero inferior al máximo que es de 5 años.  

 
 
 
 
 
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