Domingo, 15 de Septiembre de 2019

El sanrafaelino Elbio Bruschi será reconocido como “Maestro Ilustre”

El mundo no está perdido para el profesor Elbio Bruschi. Por eso eligió ser maestro. Aunque eso signifique bancar dificultades, le pone alma y corazón a su labor. Entiende que la enseñanza es un compromiso con el otro, con ese caudal de chicos que se sientan a escucharlo. Entiende que son el futuro y que su tarea es desempolvar sueños y acompañarlos en su camino.

Lo que Elbio no escogió fue que lo hayan nombrado “Maestro Ilustre” de Mendoza. “Uno no se imagina que será elegido. Fue una grata sorpresa”, dijo a los “Hijos del Rigor” al aire por Vibra FM (100.3).

Este 11 de septiembre representará a la provincia en el acto por el Día del Maestro. Viajará a Buenos Aires donde le entregarán la distinción en compañía del ministro de Educación de la Nación y otros 22 docentes que fueron reconocidos.

El docente era poseedor de “la verdad”

Elbio trabaja en la escuela Jorge de la Reta. Un bachiller nocturno que funciona en Maza y Libertador. Empiezan a las 18.10 con los de primer año y están hasta las 23.30. Él estudió Análisis de Sistemas en el IES, después hizo el profesorado de Tecnología en el Normal y luego hizo la Licenciatura en Tecnología Educativa en la UTN. Ha trabajado en los tres niveles. Hoy es un joven contemporáneo de 44 años de edad, pero hace 16 que trabaja en primaria como encargado del laboratorio de computación. En el secundario ha impartido materias relacionadas con la Tecnología e Informática y en el IES ha trabajado en la parte de investigación y desarrollo relacionada con la Tecnología.

“Siempre resalto el trabajo en equipo. Trato de estar en contacto con los alumnos. Identificar lo que les gusta es la clave. En la clase el docente se ha corrido del centro, eran quienes tenían la ‘verdad’. Hoy los pibes tienen internet y teléfono y te chequean la información que le estás dando. Debes trabajar con ellos casi que al mismo nivel, ser experto es difícil. La velocidad del conocimiento es vertiginosa. Lo que no ha cambiado es por qué se estudia”, dijo Elbio.