Jueves, 14 de Noviembre de 2019

"Nos costó mucho armar la sala de quemados"

El cirujano Franco Rosso visitó los estudios de VIBRA FM para hablar de cirugías reconstructivas y la tarea que realiza junto a su "amigo" y colega Darío Biancotti en el Schestakow. 
El especialista y su compañero de trabajo fueron los artífices de la creación de la sala del quemado cuando Armando Dauverné era el director del Schestakow. 
"Nos costó muchísimo armar el servicio, desde la capacitación de los enfermeros hasta la estructura actual que no es suficiente pero alcanza para desarrollar la tarea", dijo el cirujano, oriundo de Santa Fe, casado con una alvearense y especializado en Córdoba al igual que su colega. 
Es que si bien la sala actual tiene una sala de internación por el volumen de personas atendidas es necesaria una ampliación para no tener que derivar casos a Mendoza cuando ocurrió al semana pasada cuando un joven se quemó con nafta y tuvo que ser trasladado al Lagomaggiore. 
Además por las características de las operaciones que se deben realizar existe la necesidad de un quirófano propio para evitar contaminaciones. "Siempre operamos a primera hora de la mañana y privilegiamos a los niños porque después los quirófanos se contaminan y hay que esperar hasta el otro día para una intervención". 
Rosso explicó que "estamos conformes con lo que hay pero siempre queremos más para mejorar el servicio" y agregó que "nosotros no atendemos solamente pacientes quemados también politraumatizados por accidentes, mordeduras de perros y toda cirugía reconstructiva sea de un adulto o de un menor". 
En ese aspecto, la labor es continua por la gran cantidad de accidentes viales y domésticos que se registran en la ciudad. En cuanto a los quemados mencionó que "los adultos por lo general se queman con fuego y los menores con agua o estufas". y agregó que "la diferencia es la sobrevida, en los menores, por la falta de enfermedades asociadas y la vitalidad, la expectativa es mucho mayor, es notable comos se recuperan". 
Rosso y Biancotti, vivieron la terrible experiencia vivida durante la tragedia de la Cuesta de Los Terneros y como todos loes médicos y enfermeros han trabajado en asistir a los pacientes. 
Si bien esa actividad marcó el temple del personal médico, la experiencia diaria de ambos no deja de ser traumática. Es que reconstruir la cara de un niño, curarle las quemaduras a los pacientes y reinjertarlos para salvarles la vida no deja de ser una tarea ardua de todos los días. 
"Hace 8 años nos fuimos de Córdoba con el objetivo de crecer profesionalmente y en San Rafael encontramos nuestro lugar", dijo el cirujano y añadió que "en esta especialidad todos los días hay que seguir aprendiendo, convivimos con la vida y la muerte". 
"El principal objetivo es salvarle la vida a la persona, primero limpiamos las heridas, lo estabilizamos y luego vienen las operaciones para reconstruirlo", dijo Rosso y ejemplificó la tarea con la experiencia vivida con Antonella Cosentino, la joven que se quemó en un incendio en Rama Caída que fue derivada al Lagomaggiore y ahora se recupera con la sueprvisión de ambos médicos. 
"Queremos devolverle a la comunidad todos lo que aprendimos al formarnos en la Salud Pública", recordó y manifestó que "tenemos nuestra clínica privada pero durante las mañanas estamos en el Schestakow atendiendo a los que más nos necesitan".