Jonathan Osorio el policía que traicionó a la Fuerza que lo ayudó con una hija con cáncer.

 

Jonathan Osorio era el padre de Ludmila Osorio Alcayaga, una niña de 4 años que murió en el 2017 por un tumor que tenía alojado en el cerebro a nivel del tronco encefálico.

En el 2017, la madre de de Ludmila inició junto a su esposo una campaña para juntar dinero para un costoso tratamiento que debía enfrentar la niña en Buenos Aires.,

Numerosos sanrafaelinos y camaradas de Osorio juntaron plata para que la chica pudiera enfrentar el tratamiento que le salvara la vida, sin embargo la niña no resistió la cruel enfermedad y falleció el 19 de abril de ese año.

En este contexto, cuando la mayoría de los policías lograron darle el dinero que habían juntado, Osorio denunció en su momento que se lo habían robado y luego obtuvo una serie de subsidios que lo ayudaron a recuperar el monto perdido.

Lo cierto es que luego de su detención ocurrida el 28 de diciembre pasado tras un robo en Las Paredes que desenmascaró al policía como miembro de una banda de robacasas, desde la Fuerza se sospecha que el robo del dinero de la colecta sería otra mentira del uniformado.

Es que Osorio traicionó a sus compañeros cuando decidió armar una banda que se dedicaba al robo de viviendas sobre todo en el distrito de Las Paredes.

Cuando cayó Osorio tras una tarea de inteligencia que surgió con una serie de informaciones que fueron chequeadas por el fiscal Giaroli y que partieron de la misma Fuerza policial, quedaron detenidas seis personas de las cuáles tres recuperaron su libertad entre ellas uno de los hermanos Peralta Godoy y los padres de Osorio, el hombre ex policía.

En la actualidad hay tres detenidos, Osorio, César Noel Sosa y un Peralta Godoy que se encuentran alojados en la Penitenciaria acusados de robo agravado, privación ilegítima de la libertad en poblado y en banda.

Ahora continúan las investigaciones en procura de detener a más personas que estarían vinculadas con esta banda que aprovechaba información policial para cometer los robos.

Es que según las hipótesis que se manejan Osorio, que cumplía funciones en la Compañía Motorizada, era el que daba información sobre los lugares donde no había controles. Luego participaba de los robos como lo hizo el viernes 27, cuando estuvo de franco, junto con Sosa y Peralta Godoy al ingresar a una casa en calle Ortubia al 900 donde amenazaron con palos y cuchillos a las víctimas.

Allí las ataron con precintos y luego se encargaron de robar joyas, dinero y otras pertenencias de la familia. Los objetos los trasladaron en el auto de Osorio, un VW Bora, hasta la vivienda del padre del policía donde ocultaron el botín.

Surgida la novedad, el fiscal Giaroli acompañó a los policías en el allanamiento realizado en la calle Las Leñas 1700 donde vive el padre de Osorio y se secuestraron varios elementos de dudosa procedimiento. Luego hubo un segundo procedimiento en calle Einstein donde vive Osorio junto a su esposa y otra hija que nació después de la muerte de Ludmila.

En el lugar se secuestraron varios objetos, el vehículo, estaba guardado en una cochera vecina, que usó la banda para el robo de la calle Ortubia, un billete de 100 dólares que la víctima denunció tras el asalto y una guitarra acústica que viajaba en el baúl del auto.

A Sosa lo detuvieron ese sábado a la 9 en el asentamiento ubicado en Esquiú y Palau y el domingo cayeron los hermanos Peralta Godoy, uno de ellos quedó detenido y el otro fue liberado.

Lo cierto es que tras la caída de esta banda disminuyeron considerablemente los delitos en Las Paredes.