Viernes, 25 de Septiembre de 2020

El Obispo ordenó cerrar el Seminario Diocesano por reiteradas desobediencias

 

El Seminario Diocesano “Santa María Madre de Dios”, ubicado en calle Tirasso al 1800, cerrará a fin de año por orden de monseñor Eduardo María Taussig, según comunicó oficialmente este lunes el Obispado de San Rafael.

El flamante rector del lugar, el presbítero Víctor Torres Jordán, ya informó la drástica decisión a los sacerdotes formadores y a los seminaristas, que se hará efectiva una vez terminado el ciclo lectivo de estudios del actual semestre.

El Obispado indicó que los 39 seminaristas que estudian en el lugar serán ubicados “en diversos seminarios del país de tal modo de asegurarse que puedan continuar su formación al sacerdocio”.

El padre José Antonio Álvarez, vocero del Obispado local, dijo a Info YA! que la decisión está avalada por la Congregación para el Clero (lo que sería el ministerio del Vaticano que controla los seminarios) y “la razón fundamental es de público conocimiento: hay una cantidad de sacerdotes en la Diócesis que no han obedecido las órdenes del Obispo y han mostrado un espíritu de rebedía”.

La gota que rebalsó el vaso fue la manifestación que realizó el domingo 5 de julio un grupo de feligreses frente al Seminario para expresar su descontento con la medida transitoria que obliga a los sacerdotes a dar la hostia en la mano, impidiendo comulgar en la boca para evitar un eventual contagio de coronavirus.

“En general –añadió Álvarez- las normas que se dieron para la recepción de los sacramentos (en tiempo de pandemia) no fueron aceptadas y esto incluyó a algunos profesores o formadores que tienen gran influencia en el seminario”.

Y como con el clero de San Rafael no pueden reemplazar a todos los profesores “rebeldes”, directamente se decidió cerrar el seminario.

El vocero lo explicitó diciendo que “las circunstancias hacen que no exista el suficiente número de un cuerpo de formadores que asegure que las cosas van a cambiar. Y los que se han rebelado a la autoridad del Obispo, la mayoría son ex alumnos de este seminario”.

Además, en el Obispado ven que durante muchos años el Seminario Diocesano se manejó “con un espíritu de ‘excesiva autonomía’ respecto de la autoridad de la Iglesia, más que nada es eso”.

Recordó que “los sacerdotes hacemos una promesa de obediencia formal a la autoridad de la Iglesia para poder conducir el rebaño por donde Dios quiere y entonces no podemos hacer los que nos parece”.

Respecto a si Taussig podría rever su decisión si se modifica el contexto, Álvarez manifestó que “en este momento no se ve posible, pero podría cambiar, de hecho no todos los sacerdotes que en un primer momento tomaron la actitud de desobediencia la mantienen. Hay varios que han pensado, se han dado cuenta, humildemente han perdido perdón y han obedecido. Eso también se puede contagiar”.

Este Seminario se fundó en 1984 bajo el obispado de monseñor León Kruk, años después se separó una parte para convertirse en lo que hoy es la “casa de formación” del Instituto del Verbo Encarnado que en su momento también tuvo un conflicto con el Obispado.