Andrés Laprida: El arte de contar historias con la música

CULTURA

Andrés Laprida es conocido en el mundo y querido por los sanrafaelinos. Con su guitarra, su música, su talento que emociona y que invita al aplauso, vuelve a la Casa Bianchi con un nuevo concierto a la luz de la luna, este sábado desde las 21:00, “Brazilian, Jazz & tango” junto a Alejandro Santos, Jorge Savelón y la voz de Marisú.

¿Cuándo sentiste que la música sería protagonista en tu vida?

Desde siempre. Mi familia, por parte de madre, eran todos músicos. Así crecí junto a mis hermanos mayores escuchando en el piano de la casa el tango que tocaba y componía mi abuelo, la música clásica y el jazz que tocaba mi madre y los "estilos" que tocaba mi abuela en la guitarra, por lo que para nosotros –los chicos– era algo inevitable tocar alguno de esos instrumentos.

Después llegó la formación profesional, luego de que los grandes músicos brasileños Tom Jobim, Vinicius de Moraes y Toquinho me invitaran a tocar con ellos.

¿Cómo fue el camino para transformarte en el músico internacional que hoy sos?

Creo que nació en la necesidad de viajar y compartir en esos viajes mi mensaje musical. De la misma manera en que la música de otros compositores llegaba a mí a distancia, quería poder entregar mi música en vivo –y a la vez nutrirme– de otras culturas. Buenos Aires tenía mucho que ofrecer, pero yo quería participar de la escena internacional. En New York el camino es muy difícil por la gran competencia que existe allí, pero una vez que se entienden las reglas del juego, es cuestión de aceptarlas y persistir trabajando mucho.

¿Cómo te definirías musicalmente?

Soy guitarrista, compositor, productor, y a pesar de haber estudiado formalmente, me considero principalmente autodidacta. En cuanto a géneros, he incursionado varios a lo largo de los años, pero lo que mejor conozco es la música argentina, la música brasileña, la música clásica y el jazz e intento que todo eso conviva con mi propia evolución. ¿Cuántas composiciones propias hay en tus conciertos? Presento un repertorio en su mayoría de composiciones propias, pero también mis versiones de temas de otros compositores, de los que soy admirador. En cada concierto la selección debe ser apropiada para el contexto.

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Qué te inspira?

Creo que el proceso creativo de cada persona es algo muy personal y difícil de explicar, aunque componer para mí siempre fue algo natural. Creo que componer se trata de contar historias musicalmente y por eso es importante lo que se va a contar, cómo, y de dónde salió. También hay una gran diferencia entre componer para uno mismo y componer por encargo. En cine, televisión, publicidad, teatro o en una editorial existen otros factores que inciden en el propósito final de la música. En esas instancias, se trabaja con bastante presión y eso tiene algo de bueno y algo de malo. En lo personal, la emoción es la musa inspiradora que sigo –y siempre he seguido– con más convicción. Puede haber otros incentivos, pero al igual que en las experiencias de la vida personal, si el resultado no emociona, no sirve de mucho.

De la música que has compuesto para cine y tv ¿cómo te sentís cuándo la escuchas en las proyecciones?

Me transporta a la época en que eso ocurrió y cada proceso. Me resulta muy interesante poner mi música en función de otros fines, combinándola con otras expresiones, tales como el cine, el teatro o la televisión.

Contanos sobre el concierto del sábado…

Será muy emotivo y esperado. Es un trabajo conjunto con la Fundación Valentín Bianchi y la institución Anim Conin, contra la desnutrición infantil. Creo que es muy importante para San Rafael –y para el país– el esfuerzo que estas dos instituciones vienen realizando a lo largo de los años. Me acompañarán tres grandes talentos: Alejandro Santos (flauta y saxo), Jorge Savelón (batería y percusión) y Marisú (voz), con sobrados antecedentes como para asegurarnos una óptima calidad en este concierto.

Ping Pong con Andrés Laprida

Un lugar: Sicilia.

Un escenario: La naturaleza.

Un sonido: El del mar.

Un instrumento: La guitarra.

Una palabra: Amor.

Un maestro: Manolo Juárez.

Una frase: "El sufrimiento es el intervalo.

entre dos felicidades." -Vinicius de Moraes.

Una composición musical: Claro de luna,

de Claude Debussy.

La música: Mi vida.

Un deseo: Poder colaborar.