La memoria del alma: "¡Este momento!"

Por Susana Platero - suplatero@hotmail.com Por Susana Platero - suplatero@hotmail.com

 

Todo en la vida tiene tiempo. Hay tiempos de paz y de guerra. Los hay de amor y odios. Están los de la salud y los de la enfermedad. Los de crecer y multiplicarse. El tiempo es el indicador que estamos vivos y es la mejor alarma para impulsarnos a comenzar los días.

El tiempo genera proyectos. Siembra sueños. Alimenta ternuras. Cimienta futuros. Atesora pasados. Nos amiga y nos enemiga con lo que fuimos y lo que seremos recordándonos que somos, solamente en este instante presente, los únicos responsables de nuestra existencia.

Este momento, esta fracción de tiempo único, es lo verdaderamente real que poseemos. De él depende la vida, el amor, el esfuerzo, la familia, los hijos, las ganas.

El tiempo nos permite vivir y cuando se termina, nos obliga a llevarnos la siembra espiritual que nos recordara en el tiempo de los otros.

El tiempo es el mejor plan para invertirnos. Sin excusas y sin culpar a nadie por el uso o desuso, hemos de vivir un tiempo nuestro o como dice Benedetti “es un tiempo sin tiempo nuestro tiempo pero es a la vez un tiempo nuestro”. Intransferible en la totalidad de los segundos hagamos que nuestra vida deje huella, sea inolvidable, pero sobre todo que de sentido a nuestra existencia.