Edgardo Ponce Cognacg: Sus recuerdos del Pueblo Usina

 

Edgardo Ponce Cognacg (76) presentó hace unos días en la Unión Empleados de Comercio su último libro “Entre pioneros y personajes del viejo Pueblo Usina”.

Una evocación tierna y veraz de su infancia, su adolescencia y los personajes que formaron parte de la historia del lugar. Edgardo, más conocido como “Cacho”, está casado con María Marta, es padre de Marta y Pablo y abuelo de Valentina, Candela y Julián.

¿Te podemos definir como un historiador actual?

Puede ser. No lo había pensado así, pero dado que el primer libro me llevó siete años de investigación, el segundo fue una recopilación de vivencias en la empresa Valentín Bianchi SA., en el cual estuve 45 años y el tercero es una narración del barrio donde nací, todo ha sido historia vivida y he tenido la necesidad de contarla.

¿Cuándo empezaste a escribir?

Para el primer libro comencé a recopilar datos en 1994 y fue porque siendo un amante del tango desde la niñez, consideré el hecho de plasmar en un libro más de setenta años de la música ciudadana, con sus protagonistas, orquestas, directores, cantores y presentadores, más las distintas pistas y salones bailables que existieron en San Rafael. El segundo libro (no editado), son vivencias de más de cuarenta y cinco años transcurridos en una de las empresas de mayor prestigio no solamente a nivel local, sino del mundo como es bodegas Valentín Bianchi.

Allí está plasmado desde el día de mi ingreso hasta el día que me retire, con todas las historias desde su fundación en 1928, las distintas etapas de la misma, sus comienzos, sus vinos, anécdotas, su evolución, sus premios y distinciones.

Y ahora este sobre el Pueblo Usina…

Exactamente, es rendir un tributo a mis padres y hermanos mayores, y sobretodo también a esa legión de inmigrantes que de distintos puntos, llegaron al barrio en distintas épocas, españoles, italianos, yugoslavos, checoslovacos, y alemanes e hicieron grande a esa popular barriada. Pero como nacido y criado allí, no podía de dejar de narrar como eran aquellos juegos infantiles de varias décadas.

¿Cómo te sentiste cuándo comenzó la investigación?

Cuando comencé a investigar, me propuse recordar y evocar a todos aquellos que en mi memoria perduran, dado que se afincaron en el barrio y dejaron lo suyo para las generaciones futuras, fabricantes de chacinados, torneros, carpinteros, cultores de la música folclórica, excelentes boxeadores, buenos jugadores de futbol , mecánicos y pintores.

La vieja Usina, la instalación del primer canal de televisión, el famoso Recreo Linares, hicieron que para generaciones futuras sepan los que aquellos pioneros dejaron en su paso por esta vida.

Una vez terminado el libro, qué te emociona más de las historias que contás...

La emoción me ha embargado en muchas oportunidades, principalmente cuando uno vuelve al barrio que lo vio nacer, que lo vio crecer, y ver esos rostros iluminados cuando me presentaba en el hogar de unos de los pioneros de aquel viejo Pueblo Usina, y que se sentían orgullosos por saber que eran recordados por lo mucho o poco que dejaron en su paso por este mundo.

¿Algún nuevo libro en carpeta?

No tengo por el momento pensado en un nuevo libro, el tiempo lo dirá.

¿Dónde se puede comprar el libro?

Por ahora solicitándolo en mi teléfono particular 0260-4424711 o en Lisandro de la Torre 935.

 

Ping Pong con Edgardo “Cacho” Ponce Cognacg

Un lugar: San Rafael.

Un maestro: Mi padre.

Una palabra: Dos: humildad y respeto.

Un sonido: El de un bandoneón.

Una frase: La que me dejaron mis padres

“Transitar en la vida con humildad, perseverancia

y ser honesto y respetuoso”.

Tango: La Cumparsita.

Pueblo Usina: Lo llevo en mi corazón.

Un Músico: Juan D’Arienzo.

Un tango canción: Remembranzas.

Un deseo: Que todos vivamos en paz, sin hipocresía

y que sepamos respetarnos el uno con el otro.